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Un pequeño Judas de color rojo |
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PENSAMIENTOS
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Martes, 21 de Septiembre de 2010 15:47 |
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La peor persona con la que trato cada día tiene mi mismo nombre y mi mismo rostro. Cada mañana se asoma al espejo del cuarto de baño, y mientras se afeita me mira con aburrida extrañeza. La peor persona con la que trato cada día tiene la mirada llena de escepticismo. No se cree mis proclamas y sonríe burlón ante mis protestas. La peor persona habita en mi. Está ahí en el lado oscuro del corazón, al fondo del pasillo, a la izquierda. A veces emerge y me sumerge en pasiones y emociones que por pudor no puedo detallar. El angelito malo, negro y bastardo, me susurra en la oreja cosas sucias que me hunden en el lodazal.Ese es mi corazón. Negro y sucio como el carbón. Y uno que anhela la pureza queda sobrecogido de tanta suciedad. Pero de hecho la Biblia dice que el corazón es engañoso mas que todas las cosas y perverso...¿quién lo conocerá? El texto mismo responde: yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. El corazón nos da gato por liebre a cada instante. Nos engaña en todo momento. Tiene las cartas marcadas y siempre perdemos la partida. El corazón es engañoso mas que todas las cosas y nos resulta imposible conocerlo. Acabamos perdidos en nuestro laberinto particular. Tenemos que aprender a convivir con este lado oscuro teniendo cuidado de no acercarnos excesivamente a sus bordes. Caminamos resignados con la convicción de que el corazón nunca va a cambiar. Todo lo mas lo podemos domar, educar, incluso disfrazarlo pero siempre aspira a revolcarse en el lodazal. Es una serpiente pitón que al menor descuido amenaza estrangularnos. Un pequeño judas de color rojo que cuenta y planifica que hacer con las 30 monedas.
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